Durante
el curso académico pasado, fuimos testigos de movilizaciones constantes a favor
de la escuela pública. Los profesores, alumnos y el resto de personal de
educación salimos a la calle a protestar por un recorte en este sector. Esto
conllevó despido de interinos, más horas por profesor, profesores dando
materias para las que no estaban preparados, y en definitiva una disminución de
la calidad de la enseñanza pública… Pero resultó que poco a poco las
movilizaciones fueron cesando, no así por el alumnado. Los profesores dejaron
de hacer huelgas, ¿a que se debía el parón? ¿Al cansancio? ¿Ya habían perdido
mucho dinero con las huelgas y se resignaban? Resulta que no. Desde organismos
institucionales, se ofreció a los profesores una cantidad de dinero por ser
tutores, cosa que en otros países ocurre desde hace mucho. Con esto los
profesores se callaron, es decir, les compraron. Sí, así es, no era un
movimiento a favor de la escuela pública, el problema era que les habían tocado
el bolsillo. Sí, una vez más vimos un espejismo de ideología, parecía de verdad
que ese profesorado estaba comprometido con la disminución de la calidad de su
enseñanza, y estoy seguro de que en algunos casos sí que fue así.
Da pena
ver cómo la mayoría de la gente se mueve sólo por el dinero, queda un pequeño
porcentaje de gente comprometida con unos valores, solidaria y con una
ideología, pero esa mayoría borrega y cateta que sólo mira por si misma… da
verdadera pena.
Resulta
que hace poco los mismos organismos que anunciaron que les pagarían por ser
tutores, han dicho que a partir de ahora les pagarán un 50% de lo que les
habían prometido. Las reacciones no se han hecho esperar, se escuchan voces y
se leen artículos de que es una estafa. Pero recordemos que los que nos han
timado moralmente han sido ellos, los profesores que hacían gala de las
camisetas verdes tan sólo porque les habían tocado el bolsillo. Estafaron a los
alumnos que sufrieron sus huelgas oportunistas y a todos los que nos
solidarizamos con ellos. El gobierno neoliberal les ha engañado una vez más, se
fiaron de él y terminaron con las movilizaciones cuando les dieron un dinerito
para compensar el recorte. En ese momento se olvidaron de los chavales que no
tendrán una educación de calidad, se olvidaron de todos los que les habíamos
apoyado. Se dejaron engañar por unos mentirosos, y esto es lo que pasa cuando
te guías por el dinero y no por ideales, valores y compromiso. Nunca pensé que
usaría esta frase proferida por una despreciable oligarca corrupta pero, ¡Que
se jodan! ¡Que se jodan esos profesores oportunistas que hicieron gala de
falsos valores!
Sin duda, cuánta razón...
ResponderEliminarParece ser que en poco o nada a quedado toda la lucha del año pasado...cómo si ahora no fuese necesario, cuando en realidad debería de ser como nunca.
Me duele ver que hay tanta parsimonia, que el dinero compre a la dignidad y al sentido común.
Pero también me da fuerzas para seguir luchando por un derecho que es universal, ergo fundamental: la educación.
¡Gran entrada Gonzi! :D