martes, 13 de marzo de 2012

Reflexión demasiado reflexionada

No se de que hablar la verdad, no tengo mucho que contar pero me apetecía escribir. Puede parecer que es escribir por escribir y tal vez sea así, evidentemente esta entrada no tiene perspectivas de ser crítica ni mucho menos interesante. Tampoco la revisaré al acabar de redactarla. Acabo de terminar de ver Juego de Tronos, creo que pocas series me han hecho sentir tan de mala hostia. Me resulta inevitable hacer una comparación de la Casa Lannister con el Partido Popular (si, lo se, estoy muy politizado, pero quizás sea una vía de escape). Llevaba unas semanas un poco apartado de la actualidad política (no fui a la mani del 11-M, no se si por desinterés o porque mis convicciones me decían que era un mal día para celebrarla, creo que más bien fue lo primero, aunque la versión oficial es la segunda). Bueno pues he decidido volver a esta mierda, una mierda que te autodestruye en la que no hay momento para alegrarse porque nunca se consigue nada. Me he dado cuenta pensando un poco que he basado gran parte de mi adolescencia en la política, en las ideologías. Viéndolo todo a través del cristal ideológico rechazas a un montón de gente, y por otro lado aprecias más de lo que deberías a los que tienen unos pensamientos parecidos a los tuyos. Hoy porque estoy así en plan "lógico" digo que te puedes encontrar a gente fantástica que sea de derechas. Mañana diré lo contrario.

Como comprobaréis los cuatro gatos que alguna vez leáis el blog, no soy fácil de entender, de hecho no espero que nadie pueda hacerlo nunca. Me contradigo constantemente por ese impulso difícil de reprimir que es el llevar la contraria. Un día pienso que hay que ser tolerante y otro me encantaría que el GRAPO pusiera una bomba en la moncloa y esos hijos de puta salieran calcinados. Un día hablando con alguien se me ocurre esta frase: "los idealistas acaban solos, se casan con sus ideales". Al día siguiente pienso que es una gilipollez, todo el mundo necesita la compañía, ya sea de amigos, familia o pareja. Según escribo esto mi cabeza me dice, ¿pero que coño estás escribiendo? Puedes vivir perfectamente solo, ¿para que tener la responsabilidad de contentar a alguien? ¿para que necesitas a nadie si puedes hacerlo tu mismo? Es así, igual te sientes mejor al pensar esto último, pero realmente buscas a alguien que te entienda, alguien que sepa por qué haces una cosa u otra. Es imposible. Pero aun así siempre conservas la esperanza de encontrar a esa persona. Autodestrucción.

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